miércoles, 17 de abril de 2019

Esta es la entrada que corresponde al cuarto reto. Espero con impaciencia el quinto.

Diario emocional de un día cualquiera

8:15 Llueve intensamente a la entrada del instituto. Por alguna razón la portera de guardia no está en su garita, ha debido salir a hacer alguna gestión urgente. Junto a la puerta principal se agolpan unos cuantos chicos y chicas. Cuando llego y abro la puerta se les ilumina la mirada, ya que, siguiendo el rastro que dejo, pueden entrar y refugiarse en la biblioteca hasta las 8:25, hora de comienzo de las clases. Puedo percibir una oleada de alegría (la lluvia es molesta, sobre todo cuando hace frío) y alivio en las más de veinte figuras que dejo al desviarme hacia la sala de profesores.

8:25 Suena el timbre que señala el comienzo de las clases matutinas. Una profesora espera y desespera a que salgan de la fotocopiadora los último ejemplares que necesita para afrontar esa primera toma de contacto con sus alumnos y alumnas. Tal vez sea un examen, tal vez un ejercicio de repaso... pero el hecho de que va a llegar algo tarde a su aula le produce una sensación nerviosa que se transmite a todos los presentes.

12:35 Por fin estamos todos sentados en clase, relajados (después del recreo suele ser complicado, tu ya sabes...) y saco los exámenes que corregí la noche anterior. Un cúmulo de emociones se dispara, a pesar de la temprana hora, ya que no se esperaban que los fuera a corregir tan pronto. Solo se "juegan" un punto de la evaluación, pero, al parecer, es lo bastante importante como para contener el aliento. Alegría, frustración, tristeza, sentimiento de injusticia, alivio... vaya, la vida brota a borbotones de estas almas cándidas, que todavía no saben que esto son balas de fogueo, las balas de verdad les esperan en un futuro no muy lejano.

15:20 Suena el timbre de salida, parece que huimos de un incendio, el cansancio de toda una jornada de trabajo queda eclipsado por la alegría de ver la puerta abierta... Hasta mañana, amigos y amigas.





He escogido esta canción en primer lugar por que me gusta. Perdón por la obviedad. Se trata de un chico que siempre ha soñado con convertirse en petirrojo. Una mañana se despierta y su sueño se ha cumplido, es un petirrojo, ahora puede volar
Diccionario breve:
Txantxangorria - Petirrojo
Amets - Sueño

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